El viaje de esquí del Rosa Chacel ya es una tradición, ya que se realiza todos los años. El esquí es un deporte muy bonito y que se disfruta con cada movimiento. Cuando haces estos viajes con amigos y gente que conoces son experiencias inolvidables.
Antes del viaje, los alumnos vivieron la peculiar experiencia de vender papeletas para un sorteo y conseguir dinero por cada papeleta vendida y poder gastarlo en el viaje. El viaje de ida y de vuelta fue de 8-9 horas en bus con paradas para comer y para estirar las piernas.
Este viaje tan especial se realizó del 13 al 17 de enero y participaron 83 alumnos y 5 profesores. No todos decidieron hacer esquí, ya que también existía la opción de hacer snow. Pero el esquí fue sin ninguna duda el favorito de todos, con una participación del 90%.
Las clases de esquí duraban dos horas por la mañana. Por las tardes la diversión estaba asegurada, puesto que podíamos practicar esquí libre hasta las 16:30 que cerraba la estación.
Sin embargo algunos tuvieron menos suerte que otros, ya que una chica fue arrollada por un esquiador y acabó en el hospital, incluso con posible operación, y otro chico perdió la tabla de snow y tuvo que pagar 350€ por ella.
Dejando aparte las desgracias, los demás alumnos disfrutaron como merecían, puesto que después de acabar de esquiar por las tardes tenían actividades en el hotel. Sin duda la actividad más deseada y especial era la discoteca que se podía disfrutar hasta las 00:00. Sin embargo, una actividad impresionante, pero que no se pudo realizar por motivos de meteorología, fue el esquí nocturno de 2h y para cuando terminasen un buen chocolate caliente.
Sin duda, estos viajes permanecen para siempre en nuestros recuerdos. Los amigos, los profesores, el esquí y muchas cosas más fuera del entorno habitual convierten estos viajes en experiencias inolvidables. Los alumnos ya están deseando disfrutar de otro viaje.